1. Hacer la lista de invitados con los testigos

Empezad por la lista, validada con discreción con el testigo o los testigos y, a veces, con la pareja. De ella depende todo lo demás: el número de plazas, el presupuesto y el tipo de actividades posibles.
2. Elegir la fecha pronto
Una despedida de soltera o de soltero suele celebrarse unas semanas antes de la boda. Proponed dos o tres fines de semana a los invitados y quedaos con el que le venga bien a más gente. Avisad con al menos dos meses de antelación: muchas veces hay que pedirse un fin de semana libre.
3. Anunciar el presupuesto desde la invitación
No todos los invitados tienen el mismo presupuesto. Anunciad desde el principio una estimación por persona, aclarando si la parte de la futura novia o del futuro novio se reparte entre los invitados (es lo más habitual). A nadie le gusta descubrir la cuenta al final.
4. Construir el plan en torno a la persona homenajeada
El buen plan es el que se parece a ella, no el que hace reír al grupo a su costa. Un buen equilibrio: una actividad estrella (taller, deporte, escape room, cata), una buena comida, una noche de fiesta y tiempo libre. Prevé una alternativa para los invitados que solo pueden venir medio día.
5. Mantener la sorpresa
Toda la organización debe hacerse sin la persona homenajeada. Crea un grupo aparte, sin ella, y ojo con los mensajes enviados por error a la conversación equivocada.
6. Gestionar los adelantos y los reembolsos
Uno o dos organizadores suelen adelantar mucho dinero (alojamiento, actividades). Apuntad cada gasto sobre la marcha y pedid los reembolsos cuanto antes. Nuestra guía para repartir los gastos de un viaje detalla el método.
La checklist de la despedida

- Lista de invitados validada con los testigos
- Fecha elegida con al menos dos meses de antelación
- Presupuesto por persona anunciado
- Alojamiento y actividad principal reservados
- Plan compartido con los invitados (no con la persona homenajeada)
- Gastos apuntados y reembolsos controlados